¡Familias tejedoras de amor y cuidado!
Durante la última semana de agosto, la sede Piedrecitas del municipio de Necoclí, perteneciente a la Modalidad Familiar, se convirtió en un escenario de encuentro, aprendizaje y construcción colectiva, donde familias, niños, niñas, cuidadores y el talento humano compartieron una jornada llena de experiencias significativas alrededor del amor, el cuidado y el fortalecimiento de los vínculos familiares.
Bajo el nombre “Familias tejedoras de amor y cuidado”, se desarrolló un espacio pensado para reconocer la importancia de las familias como primeros entornos protectores y como protagonistas en el desarrollo integral de los niños y las niñas. A través de diferentes actividades, los participantes tuvieron la oportunidad de reflexionar sobre la manera en que se construyen relaciones familiares basadas en el respeto, la comunicación, la empatía y la corresponsabilidad.

El encuentro contó con la participación activa de padres, madres, niños, niñas y cuidadores, quienes se integraron a una programación diseñada para promover el bienestar familiar y fortalecer las capacidades necesarias para acompañar de manera positiva el crecimiento y desarrollo de los más pequeños.
Uno de los componentes destacados fue la actividad física, entendida no solo como una práctica para promover hábitos saludables, sino también como una oportunidad para compartir en familia, fortalecer la confianza y generar momentos de diversión y conexión. Mediante el movimiento y el juego, grandes y pequeños disfrutaron de experiencias que permitieron fortalecer los lazos afectivos y reconocer la importancia de dedicar tiempo de calidad a la familia.

De igual manera, se desarrollaron actividades orientadas al fortalecimiento de las habilidades parentales, brindando herramientas para que padres, madres y cuidadores puedan acompañar a los niños y niñas desde una crianza respetuosa, afectiva y consciente. Estos espacios permitieron dialogar sobre la importancia de escuchar, comprender las necesidades de los niños y niñas, establecer límites de manera positiva y generar ambientes familiares seguros y protectores.
La jornada también abordó temas fundamentales como la paternidad positiva y las nuevas masculinidades, promoviendo una reflexión sobre el papel de los hombres en las dinámicas de cuidado y crianza. Se resaltó la importancia de avanzar hacia una participación más activa, afectiva y corresponsable de los padres y figuras masculinas en la vida cotidiana de los niños y las niñas, reconociendo que el cuidado y la crianza son responsabilidades compartidas.

A través del diálogo, la participación y las actividades recreativas, las familias pudieron reconocer que tejer vínculos también significa acompañar, escuchar, respetar, cuidar y estar presentes. Cada experiencia permitió fortalecer aprendizajes que contribuyen a construir hogares donde prevalezcan el buen trato, la solidaridad, la comunicación y el respeto por cada integrante de la familia.
Este tipo de encuentros representan una oportunidad para continuar fortaleciendo las capacidades de las familias y promover entornos donde los niños y las niñas puedan crecer rodeados de afecto, protección y oportunidades para desarrollarse plenamente. Asimismo, permiten consolidar el trabajo articulado del talento humano de la Modalidad Familiar con las familias y comunidades, reconociendo sus saberes, experiencias y aportes en la construcción de espacios protectores.

“Familias tejedoras de amor y cuidado” dejó como mensaje que cada gesto de afecto, cada palabra de respeto y cada momento compartido contribuyen a construir familias más unidas y entornos más seguros para la niñez.
Porque cuando las familias se encuentran, participan y aprenden juntas, se fortalecen los vínculos, se multiplican las oportunidades y se construyen caminos hacia una crianza basada en el amor, el respeto, el cuidado y la corresponsabilidad.


